jueves, 29 de marzo de 2018

Bueno, llevo un par de años haciendo monas de pascua, pero este año están yendo mejor que nunca.

No conocía esta tradición hasta que llegué a Cataluña, en mi tierra somos más del Hornazo con su huevo, al entrar en una familia catalana fue cuando empecé a hacerlas, poco a poco he ido mejorando la receta, hasta que he conseguido un pastel que no es muy pesado y es suave al paladar, intentando que no empalague.



Las monas que veréis en las fotos, están hechas con un molde de 15 cm, con lo cual, el bizcocho saldrá muy alto. Se puede utilizar un molde de 20 cm, que es la medida normal para la receta, saliendo un bizcocho más bajo, como es tradicional.


Ingredientes

Para el bizcocho:
4 huevos
120 g de azúcar  
1 cucharadita de aroma de vainilla
120 g. de harina de resposteria (tamizar)
1 pellizquito de sal
mantequilla (para engrasar el molde) y harina.

Para el relleno y cobertura
250 g. de mantequilla a temperatura ambiente (si hace frío, metedla unos segundos al microhondas en descongelación)
100 g. azúcar glas
50 g. agua

Para el almibar:
250 g. de azúcar
250 g. de agua
Unas gotas de aroma de vainilla. También podéis añadir un poco de algún licor, tipo brandy o ron (aunque si es para niños, mejor no)


Decoración:
Almendras laminadas** o crocanti
Plumas, figuras de choco, huevos decorados...


** Las almendras laminadas, suelen venderlas crudas. Lo único que tenéis que hacer es ponerlas en una bandeja de horno, con papel sulfurado, extenderlas y ponerlas con el grill un par de minutos, hasta que las veáis doradas (OJO! que se queman en un pestañeo)

Elaboración

Os pongo cómo hacer el bizcocho en este enlace: Bizcocho Genovés , ya que tengo la receta en otro pastel y le he creado un post solo a él, lo utilizo mucho y no me quiero repetir.



Una vez que lo tenemos y lo hemos dejado enfriar bien (esto es importante) lo cortamos con una lira o un cuchillo, saldrán entre 2 y 4 capas, en función del molde que hayáis cogido y el grosor de las capas. Dejamos a un lado.



Mientras estabais haciendo el bizcocho o mientras enfría, podéis hacer el almíbarEn un cazo, ponemos el agua, con el azúcar y el licor o las gotas de vainilla, lo movemos y dejamos que rompa a hervir, retiramos y dejamos enfriar. Saldrá bastante, pero es algo que podéis guardar en la nevera sin problema y utilizarlo en otra tarta.



Vamos ahora con la crema de mantequilla, si sigues utilizando Thermomix, lava el baso bien antes, coloca la mariposa en el vaso, introduce la mantequilla, el azúcar glas y el agua, programar 1 ½ minutos, vel. 3 ½. Si utilizas una batidora de varillas, nen un bol introduce la mantequilla, con el resto de ingredientes y bate todo a velocidad media-baja, durante 1 ½ minutos, asegúrate de que todos los ingredientes se mezclan bien.


Vamos a montar nuestra mona

Tenemos nuestro bizcocho ya cortado y frío, el almíbar listo y frío y la crema de mantequilla en un bol o manga pastelera a temperatura ambiente.

Cogemos una paca de bizcocho, que será lo que antes era la parte que quedaba hacia arriba o una parte intermedia.

Así es como se ha de montar un pastel:



Con un pincel, un spray o un "biberón" (adjunto foto arriba) mojamos la mojamos con el almíbar, acto seguido, ponemos encima, la primera capa de crema de mantequilla, os podéis ayudar con una espátula o con una manga pastelera, sea como sea, es importante que no pongáis una capa muy gruesa, para que no sea empalagoso (además, os recuerdo que tiene que sobrar para cubrir).

Repetimos con la siguiente capa de bizcocho, el mismo proceso.

Cuando lleguemos a la última capa de bizcocho, que será la que antes hacía de base, no le pongas el almíbar en la parte que queda mirando hacia arriba, ponlo en la que queda mirando hacia abajo.

Una vez puesta la última capa de bizcocho, empezamos a cubrir la tarta con el resto de crema de mantequilla. Si sobra un poco, guárdala, no pongas una capa muy gruesa.

Si veis que la crema de mantequilla en el pastel, está muy blanda, después de cubrirlo y manipularlo, metedlo 5-10 minutos al frigorífico. Volved a sacar y empezamos a cubrir con las almendras laminadas (que estén frías). Os ponéis una cantidad pequeña en la zona de los dedos de la mano y apretáis un poco contra el pastel, vamos repitiendo, hasta que quedan las paredes cubiertas. Armaos de paciencia.




Metemos el pastel al frigorífico, dejamos que endurezca

La crema de mantequilla que os pudo sobrar antes, la ponemos en una manga pastelera, la podéis teñir si queréis, para dar algo de color, incluso podéis añadirle un poco de cacao en polvo. Cuando esté la tarta fría, la decoramos.

Si no os sobró crema, podéis hacer la mitad de las cantidades puestas anteriormente.

Para finalizar, añadimos nuestras plumas, pollos, huevos decorados, etc.

¡Ya tenemos nuestra mona de pascua!

En esta foto, la de la izquierda es de mantequilla y a la derecha, de nata con mermelada (una opción si a alguien no le gusta la mantequilla)



Más adelante colgaré en la galería, el resto de monas de pascua de este año.

¡Un saludo!!

miércoles, 28 de marzo de 2018

He decidido crear un post para este bizcocho, ya que lo tenía dentro de la receta de una tarta, así es más fácil encontrarlo y sin tanto lío. Además, he añadido algunas variaciones.

El bizcocho Genovés, es de los más utilizados en repostería, existe una versión sin gluten pero no es la receta de hoy. No necesita levadura ni mantequilla, aguanta bien el peso, tiene un sabor muy suave, lo que permite muchos rellenos distintos (no camufla sabores), no se hace pesado al comer y sale un bizcocho bastante alto. 




Ingredientes
4 huevos talla M (temperatura ambiente)
100-120 gr de azúcar blanca
1 cucharita de café de azúcar vainillado o un par de gotas de esencia de vainilla
160g de harina (40gr por huevo) siempre tamizar antes de añadir.**
1 pellizco de sal (es opcional, yo siempre se lo pongo)


Variación:

Sustituir 40gr de harina por 40 g de cacao en polvo

**En otra receta que tengo en el blog, utilizaba solo 120 gr de harina, la verdad es que las dos medidas van bien, pero si queremos bizcochos más altos, con los 160 gr salen mejor, a la vez que es más fácil calcular si queremos duplicar masa o reducir, en función del molde.



Preparación



Precalentamos el horno a 180·C, arriba y abajo. Para engrasar el molde utilizamos spray desmoldeante. El molde que voy a utilizar es de 15 cm, porque quiero que me salga muy, muy alto, pero se puede hacer perfectamente en un molde normal de 20 cm y luego cortarlo por la mitad. Con esta receta saldrán dos capas gruesas en caso de utilizar el de 20 cm y entre 3 y 4 capas con el de 15 cm.

Aquí viene lo más complicado de la receta: no aconsejo hacerlo a mano, a mí nunca me sale. Mínimo ayudaos de una batidora con accesorio de varillas. En Thermomix, te ayuda la máquina. Aquí divido la receta para quienes tienen Thermomix y para los que utilizan batidora.

Para ThermomixColocamos la mariposa en las cuchillas, ponemos en el vaso los huevos, el azúcar y el azúcar vainillado. Programamos 6 min. a 37·C y velocidad 4. Cuando acabe, volvemos a programar 6 min a velocidad 4 sin temperatura. Añadimos la harina (tamizada), la pizca de sal (seguimos con la mariposa puesta) alrededor de la mariposa y programamos 4 segundos y velocidad 3. retiramos la mariposa, con una espátula intentamos quitarle la masa que podamos y terminamos de mezclar, haciendo movimientos envolventes con la espátula.

Para batidora con varillas:  los huevos, la pizca de sal, el azúcar blanco y el azúcar vainillado, en un bol, ponemos la batidora a velocidad media-alta, y con muchísima paciencia batimos, tenemos que batir hasta que la mezcla se vuelva blanca y casi triplique su volumen. Hablamos de unos 10-12 minutos sin parar.

Tiene que verse así, antes de seguir:




Cuando tengamos la mezcla en el punto, vamos añadiendo la harina (tamizada) y la pizca de sal. Mezclaremos con una espátula de silicona de manera delicada y con movimientos envolventes, ya que no queremos que se nos venga abajo la mezcla, seguiremos con los movimientos hasta que la harina se integre y no tengamos grumos. Cuanto más movamos, más posibilidades hay de que suba menos en el horno.




Variación: para que el bizcocho sea de chocolate, en vez de 160g de harina, ponemos 120g y añadimos 40g de cacao en polvo.

Una vez llegados a este punto, ponemos la mezcla en el molde (llenar siempre ⅔ del molde con la masa) y horneamos durante 20-25 minutos.

Para saber si está listo, pinchamos con un palito (los mejores los de madera, largos, para hacer brochetas) y si sale limpio, sacamos y desmoldamos sobre una rejilla. Si no sale limpio, seguid horneando, hasta que salga limpio.





Dejamos enfriar.





martes, 27 de marzo de 2018

Esta es mi receta de Torrijas, que luego no quiere decir que haya muchas otras variaciones, como al final del post veréis.

Para mi la torrija es al dulce, lo que la croqueta es al salado (y me quedo tan a gusto). Es un postre que mejor no mires lo que engorda y lo disfrutas... total, sólo se hace una vez al año (aunque confieso que alguna vez, no me preguntéis la razón, las he hecho el 1 de noviembre, para repetir).

Es un postre que siempre he visto en mi casa, de toda la vida y que soy capaz de comer sin límite, teniendo en cuenta, que soy más de salado.




Ingredientes

- Medio pan de pueblo, del día anterior, cortado en rebanadas de 1´5 cm, máximo 2 cm de grueso **

- 4 huevos L
- Medio litro de leche
- 3/4 de litro de aceite de oliva
- 1 taza de azúcar
- 1 cucharita de canela en polvo




**Sí, podéis utilizar una barra de pan, siempre que veáis que tiene una miga consistente. 

Incluso hay panaderías que venden pan especial para torrijas... a ver, sinceramente, os van a cobrar más por una barra normal y no, no hay diferencia (para mi gusto). 
Si estás pensando en utilizar pan de molde o del estilo que venden haciéndolo pasar por pan rústico... sal de mi blog, eso no es una torrija.

Elaboración


Cuando tengamos el pan cortado, podéis pedir que os lo corten en la panadería o ya lo venden cortado, volvemos a cortar las rebanadas por la mitad, para que no sean muy grandes, esto es a vuestro juicio.


Pon el aceite en una sartén con profundad y lo ponemos a calentar a fuego medio, vigilando la temperatura.

Seguimos, en un bol ponemos la leche y en otro batimos los huevos. 

Para saber si el aceite está listo, ponemos un trozo de pan a freír, hasta que esté dorado (luego desecharemos)

Cogemos una rebanada de pan, la sumergimos en leche unos segundos y luego pasamos al huevo, de ahí al aceite.


Preparamos una fuente o plato con papel absorbente


Cuando tenga un tono dorado, damos la vuelta y cuando este lado también esté dorado, retiramos al plato o fuente con papel.




Repetimos el proceso, hasta que terminemos el pan o consideremos que tenemos suficientes.




Mientras dejamos enfriar un poco, preparamos un plato con el azúcar y la canela, removemos para que se mezcle.

Cuando ya no quemen, empezamos a pasarlas por el azúcar con canela y depositamos finalmente en una fuente limpia, de nuevo con papel absorbente.




¡Listas para comer!

Es un postre muy sencillo de hacer y no es caro. 

Podéis acompañarlo con una bola de helado de nata, aunque con un vaso de leche ya están perfectas.
Al día siguiente estarán incluso más buenas, porque el azúcar tiende a hacerse sirope, lo único recordad taparlas con film transparente.

Otras variaciones posibles


1. Podéis poner la leche a calentar en un cazo con la piel de un limón y canela o naranja, dejándola infusionar, enfriar y bañar ahí el pan, le da otro toque buenísimo. Hay quien pone azúcar también, para mi gusto es demasiado dulce, pero si sois muy golosos adelante.


2.  Hacerlas al horno, en este caso, eliminamos el paso de freírlas. Las iríamos poniendo en una fuente, con papel de horno a una temperatura de 200 ºC, hasta que estén doradas. No es lo mismo, pero es una opción que engorda menos si quieres cuidar la dieta, pero necesitas darte el capricho sin sentirte culpable.


3. Sustituir el azúcar, por edulcorante. Sería una buena opción si tenemos en la familia alguien que no puede consumir azúcar. En este caso infusionamos la leche, añadiendo además el edulcorante y la canela. Resultando así prescindible el último paso.  


Aquí tenemos a una que no puede comer y por su cara, no lo entiende muy bien...




jueves, 1 de marzo de 2018

Hoy vamos a hablar de problemas y soluciones, a la hora de hacer un bizcocho.



Cuando hablo con gente, muchas veces me preguntan: ¿tú cómo lo haces? a mi me pasa esto o lo otro... Incluso alguna vez me han llegado a decir que no les he dado la receta bien... Eso toca muchísimo las narices.






Como siempre me ha gustado la cocina, yo era mucho de cocinar a ojo, incluso en pastelería, pero conforme vas aprendiendo más y más, te das cuenta de que hay que ser más preciso con las medidas y que esto es ensayo y error, luego si algo no sale bien, repite hasta dar el problema, porque no hay una respuesta universal y puede haber mil factores que se te escapan. Por ejemplo, una misma receta dada a 4 personas, a 2 les puede salir bien y a dos mal, ¿las razones? por deciros un factor, no todos los hornos calientan igual, incluso aunque tu pongas 180ºC, en realidad puede estar realmente a 170ºC o 190ºC... La única manera de saberlo, es comprar un termómetro interno






Vamos pues a poner ejemplos de posibles problemas y posibles soluciones.



Problema: El pastel se ha quedado agrietado, abombado, encogido, con agujeros y túneles, seco, áspero, con migas o quemado.

*Razón 1: En general, te has pasado de horneado maj@, se te ha pasado el tiempo chateando por whatssap o el horno estaba más fuerte de lo que crees.
*Razón 2: Si se abomba, puede que te hayas pasado batiendo. Sí, los ingredientes tienen que estar bien integrados, pero no estés 10 minutos meneando sin parar, pensando que va a ser mejor. Haz bien las mediciones de líquidos y no omitas ingredientes. Las básculas de cocina ahora las veo menos indispensables, creedme.



Cuando midas líquidos, recuerda poner siempre la línea del liquido a la altura de los ojos.



Problema: El pastel se ha quedado muy bajo o aplastado, apelmazado.

*Razón 1: El horno estaba frío y no se ha terminado de hornear. No, no lo vuelvas a meter, ya no tiene arreglo, empieza desde cero.
*Razón 2: ¿Abriste el horno para ver mejor? Déjalo tranquilo! hay un tiempo mínimo de cocción, si abres el horno, la temperatura baja y adiós. 
*Razón 3: ¿Puede que no hayas medido bien los ingredientes?
*Razón 4: ¿has modificado la receta? Piensa que si quieres hacer un bizcocho de chocolate, no es cuestión de añadir y listo, tienes que compensar.
*Razón 5: Como en el problema anterior, puede que te hayas pasado batiendo o no lo hayas batido lo suficiente.



Problema: El pastel no crece.

*Razón: A todo lo mencionado en el punto anterior, suma que igual el molde no es del tamaño adecuado (puede pasar, el tamaño importa...siempre)



Problema: Se desborda.

*Razón 1: Has puesto mucha masa. Mi consejo es que siempre llenes hasta 2/3 de altura el molde. O hasta la mitad si es una masa que sube mucho.
*Razón 2: Asegúrate de que las rejilla/bandeja, está bien nivelada. No, no es broma, pasa más de lo que pensáis.
*Razón 3: Intenta que el molde siempre esté en el centro. Por ejemplo, el fondo de mi horno calienta más que la parte delantera, si lo centras el calor se distribuirá mucho mejor y crecerá de manera más uniforme.



Problema: El pastel se pega al molde/es casi imposible desmoldarlo.

*Razón 1: El molde no estaba bien engrasado. Vale, de toda la vida, se nos ha dicho: engrasar con mantequilla/aceite y harina. Pues se pega el 97% de las veces. Busqué soluciones: Papel vegetal en el molde y engrasarlo o mi nuevo favorito, spray desmoldante (más incluso si los moldes no son desmontables)
*Razón 2: Para desmoldar, espera unos 10 minutos, ya que antes, va a estar muy caliente y tiende a romperse. Pero, hazlo antes de que pasen 20 minutos, porque entonces estará demasiado frío y la mantequilla o aceite, hará de pegamento con el molde. Atención, no enfría igual de rápido un bizcocho de 10 cm que uno de 25 cm.
*Razón 3: Por si te quieres asegurar, utiliza una espátula fina, que no ralle el molde y pásala entre el molde y el bizcocho.



(como véis en esta foto, a todos se nos agrieta alguna vez el bizcocho, cuando se enfría suele bajar y no nos tenemos que preocupar)



Problema: Hay una zona cremosa en el bizcocho.

*Razón 1: No se ha terminado de hacer
*Razón 2: Si has querido hacer un pastel más grande y has hecho más masa, tendrías que recalcular el tiempo de horneado y estar más atent@



Problema: El pastel encoge o se queda pequeño.

*Razón 1: Temperatura demasiado alta. Si está demasiado caliente, se forma una costra, que impide crecer al bizcocho.
*Razón 2: Poca masa.
*Razón 3: Has batido mucho.



Problema: No puedes cubrir adecuadamente el pastel de glasa, crema de mantequilla, chocolate, etc...

*Razón 1: No se desmoldó bien y ha quedado irregular. Intenta nivelarlo.
*Razón 2: Lo has dejado enfriar por el lado incorrecto. Enfríalos del revés, es decir, la parte de abajo arriba. Cuando decores, normalmente, al ser la parte mejor definida, es la que se pone arriba. La que ha quedado abajo, suele ser la parte abombada, que se suele eliminar. (Haré un post explicando esto más adelante).
*Razón 3: Si no está frío, se deshará la cobertura.
*Razón 4: Hay que poner siempre una capa quita migas (más adelante explicaré esto en un post)
*Razón 5: ¿Estás segur@ de que la cobertura tiene la consistencia adecuada?

Esto es lo que más me han comentado cuando hablo con alguien sobre repostería. Seguramente se me escape alguna o os haya pasado algo que no está aquí.

Añado un par de cosas a título personal, he cambiado prácticamente todos mis moldes por estos


Al ser más altos, los bizcochos ya de por sí, tienden a subir más que el típico desmoldable o los que solemos tener en casa, la verdad es que son más profesionales. No hace falta que los cambiéis, pero que sepáis que normalmente las tartas que veis en Internet, utilizan estos moldes o llevan más de un bizcocho encima (2 o 3 horneadas). La tarta que veis arriba cortada, fue la primera con este molde y salieron 3 capas de buen grosor.

Y como comentaba antes, este es mi nuevo amigo


Es un spray desmoldante, lo pulverizas sobre el molde, pones la masa y luego es una maravilla, como mucho una espátula por el borde para asegurar y fuera.
Hay muchas marcas, precios y cada vez son más fáciles de encontrar, si alguien lo prueba que me comente qué le parece.



Como siempre, estaré encantada de que me contéis dudas y ver si os puedo ayudar.



¡Saludos!


jueves, 22 de febrero de 2018

Glasé real... muchas veces he buscado la receta de glasé real y no entendía el punto de consistencia que tenía que darle o cómo utilizarlo.
Como sabéis estaba haciendo los cursos Wilton y el nº2, se dedica a esto. Y este es el resultado final.




¿Qué es el glaseado?

Es una técnica, que consiste en cubrir alimentos con una sustancia brillante, generalmente dulce. Lo podéis encontrar tanto en platos salados (ej: costillas glaseadas con miel y naranja) o en postres dulces (ej: galletas glaseadas)




¿Qué es el glase real?

Es una crema blanca y dura, hecha a base de clara de huevo batida suavemente con azúcar glas, se le puede poner unas gotas de zumo de limón.
Lo encontraréis en tartas, galletas y muchos dulces, bien con una textura suave (ej: en el mazapán) o textura dura (os enseñaré ahora a lo que me refiero)



Además de cubrir, se utiliza muchísimo en decoración, creando flores y figuras. Para esto, utilizaremos la manga pastelera y tendremos que dejar secar en una superficie antiadherente, siendo luego comestible.





Alternativas para prepararlo
En vez de utilizar claras de huevo frescas, se puede sustituir por merengue en polvo, evitando riesgos de salmonelosis, especialmente indicado si tenemos un encargo y queremos evitar problemas, lo podréis encontrar en tiendas de repostería creativa. O claras de huevo pasteurizadas y refrigeradas, listas para usar y que ya las podéis encontrar en supermercados cotidianos.

¿Cómo prepararlo?

Para obtener una consistencia firme.
- 3 cucharadas de merengue en polvo o 1 clara de huevo
- 400 g de azúcar glas tamizada. *
- entre 5 y 6 cucharadas de agua tibia (si hemos utilizado el merengue en polvo)

Elaboración

Opción con merengue en polvo:
Poner en un bol el azúcar y el merengue en polvo. Batir a velocidad baja hasta que se mezclen bien. Añadir las cucharadas de agua y batir de 7 a 10 min a velocidad media-baja, hasta que el glaseado pierde el brillo. 

Opción con clara de huevo:
Poner en un bol el azúcar y la clara de huevo. Batir de 7 a 10 min a velocidad media-baja, hasta que el glaseado pierde el brillo.

Obtendréis como unas 3 tazas.

La consistencia obtenida ha de ser la suficiente para que si metes una cuchara, esta se ha de tiesa.




Si la queremos más blanda, solo tendremos que ir añadiendo agua poco a poco y batir. Si nos ha quedado muy blanda, añadiremos más azúcar.

Se puede guardar hasta dos semanas en el frigorífico en un recipiente hermético. Para volver a utilizarla, le damos un golpe de batido hasta que recupere consistencia.

Notas personales

* El azúcar glas, no puede ser el que se obtiene utilizando Thermomix, no tritura el azúcar lo suficientemente fino y cuando mordamos, parecerá que masticamos arena (lo juro, lo he probado y no es agradable)

* Personalmente, no utilizo Thermomix para esto, será que no le he pillado el punto, pero se me viene abajo. Utilizo una batidora con accesorio de varilla o una máquina de varilla doble. Sueño con una KitcheAid, pero sinceramente, no todos tenemos una cocina americana, con isla y sitio para dar una boda.
De hacerlo a mano... si queréis ahorraros el gimnasio... es una opción.


Una vez que lo tengamos, podéis teñirlo a gusto y en función de lo que queráis hacer. 

Todas las decoraciones que hagáis, las podéis guardar hasta 2 y 3 meses en un lugar seco y hermético mejor, con lo cual, podéis hacerlas con tiempo y utilizarlas más adelante. No se ablandarán, ni se desharán.
Ponedlas en un sitio lejos de la luz, ya que podrían perder color




jueves, 15 de febrero de 2018

Hola! después de casi dos semanas sin publicar, vuelvo! la razón ha sido muy buena, diversos encargos que no me han dejado tiempo para sentarme delante del ordenador.

Esta semana os pongo por aquí la receta de lo que es, en mi opinión, la galleta perfecta. Razones:

- es fácil y perfecta para hacer con niños
- apenas pringa
- cuando las horneas, no se expanden mucho
- son perfectas para decorar (a esto dedicaré un post más adelante)
- sobre todo... son adictivas y no pararía de comerlas.




Con esta receta, saldrán entre 30-40 galletas, si tenemos un cortador de tamaño estándar (unos 4-5cm)

¿Empezamos?

Ingredientes para la masa

- 120 g de azúcar glas
- 400 g de harina de repostería
- 240 g de mantequilla sin sal
- 1 huevo tamaño "M" (sácalo de la nevera 1-2 horas antes)



Observaciones

* Cuando se habla de mantequilla a temperatura ambiente, je je, no es dejarla fuera de la nevera si estás en invierno a 8ºC, o totalmente derretida si estás en verano a 40ºC... Temperatura ambiente es, con textura de pomada

* Tamizar siempre tanto el azúcar glas, como la harina, para que se integre perfectamente y no se nos formen grumos


Elaboración

En un bol grande, con las varillas (bien a mano, con batidora o con máquina), ponemos la mantequilla y movemos, movimientos suaves, vamos añadiendo poco a poco el azúcar tamizado, cuidando que se integre perfectamente. 

Cuando lo tengamos, añadimos el huevo y seguimos moviendo, hasta que veas que la masa que se está formando es uniforme.

Ahora toca ir añadiendo de manera gradual el harina tamizada, para que sea más cómodo, podéis añadir en 3 tandas, hasta que no esté bien integrada, no se añade la siguiente parte. Todo siempre con movimientos suaves. Si llegada la última parte veis que os cuesta, podéis ayudaros de la mano.

Cuando tengáis la masa, veréis que no es pegajosa para nada, formad una bola compacta, ponedla en film transparente y al frigorífico, entre 20-25 minutos.


Precalienta el horno a 180ºC, prepara la bandeja con papel sulfurizado o vegetal, espolvoreando un poco de harina.

Corta 1/3 de la masa, deposita los 2/3 restantes en el frigorífico de nuevo, ¿razón? se pondría blanda y se pegaría al rodillo después.

Hay quien pone la masa entre dos papeles vegetales, yo directamente limpio a conciencia la encimera, espolvoreo harina y amaso con un rodillo. La plancha resultante de masa de galleta tiene que tener unos 5 mm de espesor. Yo me ayudo de unas anillas que tiene mi rodillo, así es todo más uniforme.




Corta la masa con el corta pastas, en concreto, estas son para una mesa dulce, cuya temática eran las mariposas. Deposítalas con cuidado en la bandeja preparada anteriormente y al horno. 




Tiempo, entre 10-12 minutos, si no habéis controlado el tiempo o le pedía a alguien que os las vigile porque estáis liados con algo, a la pregunta: ¿pero cómo sé si están o no? la respuesta es "cuando se empiecen a poner morenas por los bordes"



Sacadlas y ponedlas en una rejilla a enfriar (vale la del horno misma, puesta del revés)

Repetid proceso, hasta terminar la masa que tenéis en el frigorífico.
Cuando estén frías, metedlas en una caja y a disfrutar cuando queráis.




!Ya está!


Notas:

Esta  masa la podéis tener durante varios días en el frigorífico, incluso la podéis congelar, dividiéndola en 3 partes y liadas bien en film transparente, durante 1 mes.




jueves, 1 de febrero de 2018

Como comentaba en mi presentación del blog, aprovechando un poco que no sé qué hacer con mi vida o sí lo sé… más o menos, pero da todo un poco de miedo…, he decidido formarme un poco en pastelería, concretamente en decoración, porque lo mío siempre han sido las masas y los sabores, pero la paciencia en las florituras no y soy la primera en ver los defectos… Pero, tengo que decir que he descubierto un mundo que me fascina y sobre todo, que se está perdiendo y no está valorado.

He hecho algún curso de fondant para saber qué hacía mal (de este os hablaré pronto), porque no me quedaba como en los vídeos y fotos que sube la gente en internet, luego algo hacía mal, pero reconozco que el curso Wilton, no tiene nada que ver.



Un poco de historia

Wilton nació en 1929 en Illinois, EEUU, un repostero se dio cuenta de que las amas de casa no tenían herramientas (sí, digo herramientas, porque cuando empiezas en este mundo, tu cocina se transforma en un taller) para crear pasteles en casa, salvo los moldes de toda la vida, así que empezaron a vender boquillas y demás utensilios para repostería, a un precio asequible para las casas. 

Poco a poco esta marca se ha convertido en el líder en manualidades alimenticias y forma parte de una de las empresas más potentes de EEUU.

En Barcelona, puedes obtener los diplomas en Manenas, que son instructores capacitados por Wilton y son un verdadero encanto, además tener una larga trayectoria. Se puede hacer el curso de manera intensiva o uno por semana, en total son 4 cursos.



Os voy a hablar del primero: Decoración con glaseado de Mantequilla.

Es para principiantes, si sois de los que tenéis pánico a la manga pastelera (como yo), se os viene abajo la nata, nunca os salen las cenefas, no tenéis ni idea de qué hacer y paras qué son las formas de las boquillas… este es vuestro curso.

Aprendí:

- cómo ha de ser la consistencia adecuada de un glaseado para decorar
- usar la manga pastelera, sus diferentes posiciones
- glasear y decorar pasteles
- boquillas
- líneas, cenefas, bordes, letras…
- 6 flores elementales
- transferir imágenes






Tengo que decir, que la crema de mantequilla para mi es algo pesada, por lo tanto en Manenas, me enseñaron que se puede hacer también con nata.




Te facilitan todo el material, te dan una caja con lo que necesitas y te la llevas a casa para ti, menos el bizcocho del último día que te lo traes tú de casa. El diseño para la tarta es libre, puedes hacer lo que quieras, utilizando siempre lo que has aprendido (está claro). Además al final de cada curso, te dan un diploma acreditativo. 

Esta es la tarta que realicé al final del curso, os aseguro que no pensé ser capaz de hacer esto, en 2 días. Bizcocho genovés, con relleno de arándanos y cobertura de nata.




Quiero que sepáis que no me llevo nada por hablar de Wilton o de Manenas, solo quiero compartir aquí que hay que perder miedos y si algo te gusta de verdad, pide ayuda, aprende y mejora. 



Al final, para mí hacer pasteles es algo que me relaja y la decoración ha pasado de ser mi bestia personal a ser parte de la relajación. Decorar con manga pastelera es todo un arte, necesita tiempo, necesita mucho cariño, ganas e ilusión.




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