jueves, 20 de diciembre de 2018

Vamos a por el Roscón de Reyes, para mi, el dulce al que no le digo "no" en Navidad, siempre que... (y esto va a sonar a especialita y tiquismiquis) sea casero

La receta se las trae, hace años (cuando empecé a hacerlo) lo dejaba fermentar toda una noche, levando dos veces, etc, pero al final me quedaba mazacote y seco.


Hace un par de años, di con esta receta, que luego he ido modificando y añadiendo cosas de otras o mejorando procesos. 

Aunque a mi vida llegó la Thermomix (maravilla), esta receta no la utiliza y porque al final, hacer las cosas con mimo y dedicándole tiempo, saben mucho mejor. (además, si tenéis Thermomix, ¿¿para qué vais a mirar esta receta??)

Con esta receta "rapida", la verdad es que queda esponjoso, jugoso y blandito.


Preparaos, porque es la elaboración con más ingredientes, pasos y procesos, que voy a poner. 


Es complicada, pero por lo menos es con la que antes terminas y te sientes genial cuando terminas y ves el resultado.




INGREDIENTES 


Para el prefermento:

150 g de harina de fuerza 
- 100 ml de leche tibia (yo utilizo semidesnata, puede ser entera)
- 1 cucharadita de azúcar 
- 12,5 gr de levadura prensada de panadería

Para el azúcar aromatizado:
- 200 g de azúcar blanquilla
- La piel de 1 naranja bien lavada (sin parte blanca) 
- La piel de 1/2 limón bien lavado  (sin parte blanca)

Para la leche aromatizada:
- 100 g de leche semidesnatada o entera (puedes poner algo más porque siempre se evapora un poquito o completar después con más leche)
- 1 palo de canela
- La piel de 1 naranja bien lavada
- La piel de 1/2 limón bien lavado

Para el resto de la masa:
- El azúcar aromatizada
- 100 g de leche aromatizada 
- 100 g de mantequilla en pomada
- 2 huevos medianos
- 15 g de levadura fresca
- 30 g de aroma de azahar
- 1 cucharada de ron
- 550 g de harina de fuerza
- 100 ml de leche entera tibia (masa roscón)
- 1 pizca de sal
- El prefermento

Para decorar:
- Huevo batido
- Azúcar humedecida en agua
- Almendras
- Frutas escarchadas (opcional)

Proceso para el PREFERMENTO

Ponemos en un cuenco pequeño la leche tibia o templada.
Diluimos en ella la levadura prensada de panadería con la cucharadita de azúcar.

En otro cuenco echamos la harina de fuerza. Hacemos un hueco en el centro y añadimos la leche con la levadura desleída.
Mezclamos bien con una cuchara o tenedor y luego seguimos mezclando con las manos.

Hacemos una bola. Rajamos con un cuchillo afilado haciendo una cruz en la parte de arriba como si fuese un pan de horno. Con la cruz conseguimos que se rompa la masa y suba antes.

Buscamos un bol grande y lo llenamos con agua tibia
Sumergimos la bola de masa madre que caerá hasta el fondo. Cuando pasen unos 10 minutos la masa deberá subir y doblar su tamaño (Yo lo suelo dejar también cerca de un radiador, para que el agua tibia se mantenga y le ayude a fermentar). 

Cuando esté flotando ya se podrá utilizar, la retiramos del bol y reservamos en un cuenco (seco) para añadirla a la masa del roscón.

Proceso para el azúcar aromatizado

Lo ideal es que tengas una batidora de jarra o un vaso picador, ya que a veces las batidoras se calientan, aplastan el azúcar y no hacen nada.

Pon en un vaso limpio y seco el azúcar, pulverizarlo. Añade la piel de una naranja y un la piel de 1/2 limón -sin parte blanca-y tritura. Retira y reserva.

Proceso para la leche aromatizada 

In-fusiona la leche, echa la leche, la piel de naranja que nos queda sin triturar, la del medio limón y un palito de canela. Que esté unos 5 minutos, a 90º (más o menos), ve removiendo con una cuchara. Deja que temple. Reserva.

PREPARACIÓN DE LA MASA DEL ROSCÓN DE REYES

Amasado previo


Para preparar la masa base ponemos en un bol grande (yo me compré uno en el Lild que casi me puedo bañar), el resto de harina de fuerza previamente tamizada (evitamos impurezas y "piedrecitas" de harina).

Dejamos unas 4 cucharadas de harina separadas para ir engordando la masa.

Mezclamos en otro cuenco los huevos con el azúcar aromatizado, la sal y la cucharada de ron.
Batimos enérgicamente hasta que blanqueen los huevos y esté todo totalmente integrado. Yo lo hago con la batidora de varillas eléctrica.

Ponemos en un cuenco pequeño la leche infusionada. Diluímos en ella el resto de la levadura prensada de panadería. 

En el centro de la harina hacemos un hoyo con una cuchara. Echamos la mezcla anterior con los huevos y la leche tibia con la levadura.
Movemos con una cuchara de madera desde el centro hacia afuera y vamos poco a poco mezclando con la harina.

Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente, en pomada, la esencia de azahar y la masa madre (prefermento) que tenemos reservada. 

Seguimos removiendo lo que empieza a ser la masa durante unos 5 minutos.

Reposo de la masa del Roscón de Reyes


Poco a poco, vamos tornando la masa en una bola. Cogemos el anterior bol y lo enharinamos. Introducimos la bola de masa en él.

Tapamos el bol con un trapo de algodón durante unas 3 horas
En mi caso, lo vuelvo a dejar cerca del radiador.* 

Opción*  taparlo con film transparente y meterlo en la nevera toda la noche. A la mañana siguiente estará perfecto.

Una vez pasado ese tiempo y que la masa ha duplicado su volumen. La dividimos en dos y le damos forma de bola. Dejamos reposar las bolas otros cinco minutos.

Forma y decoración. Previo horno

Vamos a darle forma al roscón introduciendo los dedos en el centro y vamos agrandando el agujero hasta que adquiera la dimensión que queramos.

Para que se mantenga el agujero, utilizo un molde metálico de emplatado (sí, el que todos tenemos para el tartar de atún con aguacate en casa), le pongo un poco de aceite y así no se pega. Antes de meterlo en el horno, lo retiro. Otra opción es poner un vaso de cristal, con el mismo proceso y retirado previo (roscón al vidrio no es buena idea)

Saldrán dos roscones medianos. Nos os preocupéis si parece que son delgaditos ya que tienen que duplicar su tamaño.




Ahora es cuando podéis meter el haba (ja! si lo hacéis, tened por seguro que al año siguiente intentarán que lo hagáis otra vez, por lo menos, que os lo paguen en cañas) y la sorpresa, en todo caso, no os olvidéis de envolverlo en papel film para que no se llene de masa.

Una vez dada la forma e introducido el detalle, colocamos sobre una bandeja de horno en la que habremos puesto papel vegetal o parafinado. 

Lo cubrimos con el paño de algodón para que no se reseque mientras crece.

Dejamos reposar durante 2 horas hasta que los roscones doblen su tamaño.

Mientras batimos los huevos y añadimos unas gotas de leche, (este truco evitará que mientras se hornea el huevo se queme y te quedará super bonito). 

Pintamos con la mezcla de huevo batido y leche. Siempre muy suavemente con una brocha de silicona, la masa ahora es muy delicada. 

Preparamos el azúcar humedecido. Ponemos en un cuenco el azúcar granulado y vamos agregando gotitas de agua. Mezclamos con los dedos y cuando este bien apelmazado, esparcimos sobre los roscones al gusto.

Al mismo tiempo tostamos en una sartén las almendras fileteadas o el crocanti. Incluso podemos añadir otros frutos secos que tengamos a mano o hacer nuestra propia fruta escarchada, como hice yo con unas rodajas de naranja y azúcar moreno.


Horneado y presentación final

Precalentamos el horno a 200°, temperatura arriba y abajo.

Introducimos primero un roscón. El tiempo de horneado es de 18 a 20 minutos a 180º C pero depende del horno.

Bajamos la temperatura a 170° C los últimos 10 minutos de cocción. Si vemos que se tuesta demasiado ponemos un poco de papel de aluminio por encima hasta que acabe de hornear.

Sacamos del horno y dejamos enfriando uno mientras horneamos el segundo.





Podéis presentarlo tal cual o rellenarlo. Para rellenarlo esperad a que esté frío y con cuidado lo cortáis a la mitad. Rellenos según los gustos, los más típicos: nata, trufa o crema pastelera.



Es de los mejores olores, junto al de galletas, que se crea en la cocina. Me encanta. 

Además es el día que más espíritu navideño siento y eso que hacerlo, significa el final de las fiestas...

Recomiendo que lo hagáis, porque veréis como no tiene NADA que ver con el que podéis comprar en un supermercado o pastelería tipo "cadena"




Pd: Propósito para el 2019, hacer más fotos durante las elaboraciones...que me emociono y luego no puedo enseñaros cómo se tiene que ver... 

sábado, 15 de diciembre de 2018

La tarta de zanahoria, la mítica Carrot Cake, que ya menos, pero al principio de hacerla, mis amigos me miraban con cara de: zanahoria y tarta no son palabras que puedan ir juntas... Pues sí y es para mi gusto, de las mejores que hay. Es esponjosa y jugosa, nada seca.


Os voy a dar dos opciones a la hora de añadir la zanahoria.
La razón es la siguiente: con la zanahoria hervida, queda más jugoso, pero no sube mucho. Con la zanahoria rallada sin hervir, el bizcocho sube más y queda un poco menos jugosa.

Y dos opciones para la cobertura, con chocolate blanco o con queso blanco.

Es muy sencilla de hacer, así que os animo a que la intentéis.

Ingredientes para el bizcocho:

  • 280 g de azúcar
  • 240 g de aceite de girasol 
  • 4 huevos
  • 300 g de zanahorias. Unas 3 o 4 zanahorias grandes.
  • Ralladura de piel de naranja (2 cucharaditas) evitad la parte blanca.
  • 250 g de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo 
  • 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharaditas de canela
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
  • 1 cucharadita de sal

Ingredientes para la cobertura y relleno (daré dos opciones)

- 200g de chocolate blanco
- 200g de nata
o
- 240g (1 tarrina) de queso blanco cremoso
- 120g de mantequilla sin sal
- 400g de azúcar glas

Utensilios necesarios

- Rallador
- pelador de zanahorias
- 1 cazo mediano
- una báscula de cocina
- un bol mediano
- un bol grande
- 1 varilla o batidora con varillas
- 1 molde de 20 cm
- papel de hornear
- Spray antiadherente para horno





Instrucciones para el bizcocho:

Extiende el papel de horno, pon encima el molde y señala el contorno. Recorta.
Ponle spray en el molde y mete el papel de horno al fondo. La razón: esta tarta tiende a pegarse en la base por el agua que añade la zanahoria. 

Enciende el horno a 170° C, calienta arriba y abajo.

Opción 1: Pela la zanahoria, lávala y rállala directamente, reserva. (la tarta que veis arriba es con este método)

Opción 2: Pela las zanahorias, córtalas y ponlas a cocer en un cazo, con agua, cuando estén blandas, escúrrelas y déjalas enfriar, cuando estén frías, tritúralas y reserva.

Lava una naranja, sécala con papel y ralla su piel (evita la parte blanca porque amarga), hasta tener 2 cucharaditas.

En un bol mediano, mezcla todos los ingredientes secos (menos el azúcar) y déjalo aparte. 

En un bol grande, mezcla el azúcar con el aceite. Incorpora los huevos uno por uno batiendo la mezcla después de cada adición.

Añade las zanahorias machacadas y la raspadura de naranja, mezcla bien.

Ve añadiendo los ingredientes secos, mientras bates lentamente. Cuando esté toda la mezcla en el bol, bate tres minutos a velocidad media (si estás batiendo a mano, hazlo lo más rápido posible)

Al molde

Hornea a 170°C por 60 minutos (o para cupcakes unos 25-30 minutos)

Truco! si ves que se empieza a poner muy moreno... y no está hecho, ponle encima un trozo de papel plata, sin apretarlo. Evitarás que se queme.

Cuando esté listo, sácalo, déjalo 10 min en el molde y luego desmolda. Cuando esté frío, corta en 2 o 3 capas y reserva.


(Diferencia entre el método 1 y 2 correspondientemente, con la zanahoria)

Cobertura:

AVISO! es importante que los ingredientes estén a temperatura ambiente.

Opción 1: En un bol pon la nata y con el microondas, la pones 40 segundos, hasta que veas que empieza a hervir. Añade el chocolate blanco troceado y ve moviendo hasta que se derrita, si ves que se enfría, puedes ir metiendo el bol en el micro, por tandas de 5 a 10 segundos, con cuidado de no quemar el chocolate.

Déjalo enfriar, pero que no se ponga dura la mezcla. Bate con las varillas, se creará una crema. Ponla en manga pastelera y decora el bizcocho a tu gusto.
Feel free.

Opción 2: en un bol, añade la mantequilla, el queso y el azúcar. Bate hasta tener una crema homogénea. Ponla en la manga pastelera y decora. (esta es más fácil eh? sin complicarse mucho)

Espero que la intentéis y si no... siempre me podéis pedir una 😂


viernes, 21 de septiembre de 2018

Hacía mucho que no publicaba nada, sí que escribía, pero no publicaba nada, así que preparaos.

Bueno, a lo que importa. Escribo esta entrada porque me encuentro mucho con la misma duda cuando tengo un encargo y no supone un problema despejar la duda, pero creo que es importante ponerlo por escrito para todo el mundo, con imágenes y dando las razones.

Cuando alguien me pide una tarta, siempre pregunto para cuántas personas será, en base a lo que me decís yo os informo del diámetro del bizcocho que utilizaré.

El diámetro de mis moldes es:

- 10 cm 
- 15 cm (el más utilizado)
- 20 cm
- 25 cm (aún no lo he utilizado)



Y la respuesta tras esta información es: "parece pequeño"

Normal. Sí, os entiendo, me parece normal que lo penséis, porque a mi me pasó al principio y con cada tarta que hago tengo el mismo miedo durante unos segundos: ¿será suficiente?

Estamos acostumbrados a las tartas de no más de 5-7cm de alto. Como esta:


Esto, no es una tarta personalizada, es una tarta hecha en cadena. Compensamos lo bajitas que son, con trozos anchos al cortar.


Sí, igual esta imagen tiene unos cortes muy exagerados, pero esa tarta puede tener... 15-20 cm de diámetro y seguramente termina cortada en 16 trozos, por ejemplo.



Las tartas personalizadas, son mucho más altas, hablamos de entre 15-20 cm de alto, luego no hay que cortar trozos tan grandes (llamemos tipo estándar), porque la altura compensa.


En esta foto, os aseguro que la tarta no tiene más de 10 cm de diámetro. Como veis la porción no es tan ancha y la tarta puede dar para 6-8 personas. Incluso, hay pasteleros que aconsejan cortar el trozo a mitad de altura si esta supera o ronda, los 18 cm de alto.

Esto es un diagrama que se utiliza en pastelería, para guiarte en el tema de porciones, los tamaños están en pulgadas (estos americanos se pirran por el azúcar y el dulce y si a ellos les vale y se quedan contentos con la porción, os aseguro que nosotros también)


4" = 10 cm de diámetro
6" = 15 cm de diámetro
8" = 20 cm de diámetro
10" = 25 cm de diámetro

Sinceramente, si no creyese que una tarta del tamaño X es suficiente, no la recomendaría. Por imagen y prestigio y porque no me gusta engañar o que la gente se sienta estafada.

El tamaño influye en el precio, no por peso, ya que yo no hago una tarta por peso. Cuando me pedís una tarta y os digo X €, en ese precio están los ingredientes, frescos y de calidad, (porque no haría algo que yo no comería), está incluido el coste de la base y la caja, está incluido mi tiempo y esfuerzo. ¿Cuánto vale 1 hora de tú tiempo en tú trabajo?

Con todo mi respeto al señor de la canción de súper más pegadiza del Mundo (por nombrar uno), el sabor de una de sus tartas no será nunca comparable a una tarta hecha por encargo (sea mía o de otro) y todo mi respeto al que le encante esa tarta de dicho supermercado, para gustos colores. Igual que no se tarda lo mismo en hacerla, ni es personalizada.

Tú nos dices lo que quieres y ya nos rompemos la crisma para que cuando veas la tarta y te la comas, te salga una sonrisa de oreja a oreja.

Último consejo del post:

Si pedís presupuesto para una tarta personalizada, informad de hasta cuánto podéis gastaros, os ahorraréis enamoraros de una tarta que no podéis pagar. Sed realistas, si no podéis pagarla u os resulta cara, es mejor informar, amablemente, que se os sale de presupuesto, no pasa nada. La persona con la que estáis hablando os informará de qué puede hacer con vuestro presupuesto y hará la tarta más bonita/buena que pueda.

Un saludo a todos y cualquier duda como siempre, podéis escribirme.
Besos!


jueves, 29 de marzo de 2018

Bueno, llevo un par de años haciendo monas de pascua, pero este año están yendo mejor que nunca.

No conocía esta tradición hasta que llegué a Cataluña, en mi tierra somos más del Hornazo con su huevo, al entrar en una familia catalana fue cuando empecé a hacerlas, poco a poco he ido mejorando la receta, hasta que he conseguido un pastel que no es muy pesado y es suave al paladar, intentando que no empalague.



Las monas que veréis en las fotos, están hechas con un molde de 15 cm, con lo cual, el bizcocho saldrá muy alto. Se puede utilizar un molde de 20 cm, que es la medida normal para la receta, saliendo un bizcocho más bajo, como es tradicional.


Ingredientes

Para el bizcocho:
4 huevos
120 g de azúcar  
1 cucharadita de aroma de vainilla
120 g. de harina de resposteria (tamizar)
1 pellizquito de sal
mantequilla (para engrasar el molde) y harina.

Para el relleno y cobertura
250 g. de mantequilla a temperatura ambiente (si hace frío, metedla unos segundos al microhondas en descongelación)
100 g. azúcar glas
50 g. agua

Para el almibar:
250 g. de azúcar
250 g. de agua
Unas gotas de aroma de vainilla. También podéis añadir un poco de algún licor, tipo brandy o ron (aunque si es para niños, mejor no)


Decoración:
Almendras laminadas** o crocanti
Plumas, figuras de choco, huevos decorados...


** Las almendras laminadas, suelen venderlas crudas. Lo único que tenéis que hacer es ponerlas en una bandeja de horno, con papel sulfurado, extenderlas y ponerlas con el grill un par de minutos, hasta que las veáis doradas (OJO! que se queman en un pestañeo)

Elaboración

Os pongo cómo hacer el bizcocho en este enlace: Bizcocho Genovés , ya que tengo la receta en otro pastel y le he creado un post solo a él, lo utilizo mucho y no me quiero repetir.



Una vez que lo tenemos y lo hemos dejado enfriar bien (esto es importante) lo cortamos con una lira o un cuchillo, saldrán entre 2 y 4 capas, en función del molde que hayáis cogido y el grosor de las capas. Dejamos a un lado.



Mientras estabais haciendo el bizcocho o mientras enfría, podéis hacer el almíbarEn un cazo, ponemos el agua, con el azúcar y el licor o las gotas de vainilla, lo movemos y dejamos que rompa a hervir, retiramos y dejamos enfriar. Saldrá bastante, pero es algo que podéis guardar en la nevera sin problema y utilizarlo en otra tarta.



Vamos ahora con la crema de mantequilla, si sigues utilizando Thermomix, lava el baso bien antes, coloca la mariposa en el vaso, introduce la mantequilla, el azúcar glas y el agua, programar 1 ½ minutos, vel. 3 ½. Si utilizas una batidora de varillas, nen un bol introduce la mantequilla, con el resto de ingredientes y bate todo a velocidad media-baja, durante 1 ½ minutos, asegúrate de que todos los ingredientes se mezclan bien.


Vamos a montar nuestra mona

Tenemos nuestro bizcocho ya cortado y frío, el almíbar listo y frío y la crema de mantequilla en un bol o manga pastelera a temperatura ambiente.

Cogemos una paca de bizcocho, que será lo que antes era la parte que quedaba hacia arriba o una parte intermedia.

Así es como se ha de montar un pastel:



Con un pincel, un spray o un "biberón" (adjunto foto arriba) mojamos la mojamos con el almíbar, acto seguido, ponemos encima, la primera capa de crema de mantequilla, os podéis ayudar con una espátula o con una manga pastelera, sea como sea, es importante que no pongáis una capa muy gruesa, para que no sea empalagoso (además, os recuerdo que tiene que sobrar para cubrir).

Repetimos con la siguiente capa de bizcocho, el mismo proceso.

Cuando lleguemos a la última capa de bizcocho, que será la que antes hacía de base, no le pongas el almíbar en la parte que queda mirando hacia arriba, ponlo en la que queda mirando hacia abajo.

Una vez puesta la última capa de bizcocho, empezamos a cubrir la tarta con el resto de crema de mantequilla. Si sobra un poco, guárdala, no pongas una capa muy gruesa.

Si veis que la crema de mantequilla en el pastel, está muy blanda, después de cubrirlo y manipularlo, metedlo 5-10 minutos al frigorífico. Volved a sacar y empezamos a cubrir con las almendras laminadas (que estén frías). Os ponéis una cantidad pequeña en la zona de los dedos de la mano y apretáis un poco contra el pastel, vamos repitiendo, hasta que quedan las paredes cubiertas. Armaos de paciencia.




Metemos el pastel al frigorífico, dejamos que endurezca

La crema de mantequilla que os pudo sobrar antes, la ponemos en una manga pastelera, la podéis teñir si queréis, para dar algo de color, incluso podéis añadirle un poco de cacao en polvo. Cuando esté la tarta fría, la decoramos.

Si no os sobró crema, podéis hacer la mitad de las cantidades puestas anteriormente.

Para finalizar, añadimos nuestras plumas, pollos, huevos decorados, etc.

¡Ya tenemos nuestra mona de pascua!

En esta foto, la de la izquierda es de mantequilla y a la derecha, de nata con mermelada (una opción si a alguien no le gusta la mantequilla)



Más adelante colgaré en la galería, el resto de monas de pascua de este año.

¡Un saludo!!

miércoles, 28 de marzo de 2018

He decidido crear un post para este bizcocho, ya que lo tenía dentro de la receta de una tarta, así es más fácil encontrarlo y sin tanto lío. Además, he añadido algunas variaciones.

El bizcocho Genovés, es de los más utilizados en repostería, existe una versión sin gluten pero no es la receta de hoy. No necesita levadura ni mantequilla, aguanta bien el peso, tiene un sabor muy suave, lo que permite muchos rellenos distintos (no camufla sabores), no se hace pesado al comer y sale un bizcocho bastante alto. 




Ingredientes
4 huevos talla M (temperatura ambiente)
100-120 gr de azúcar blanca
1 cucharita de café de azúcar vainillado o un par de gotas de esencia de vainilla
160g de harina (40gr por huevo) siempre tamizar antes de añadir.**
1 pellizco de sal (es opcional, yo siempre se lo pongo)


Variación:

Sustituir 40gr de harina por 40 g de cacao en polvo

**En otra receta que tengo en el blog, utilizaba solo 120 gr de harina, la verdad es que las dos medidas van bien, pero si queremos bizcochos más altos, con los 160 gr salen mejor, a la vez que es más fácil calcular si queremos duplicar masa o reducir, en función del molde.



Preparación



Precalentamos el horno a 180·C, arriba y abajo. Para engrasar el molde utilizamos spray desmoldeante. El molde que voy a utilizar es de 15 cm, porque quiero que me salga muy, muy alto, pero se puede hacer perfectamente en un molde normal de 20 cm y luego cortarlo por la mitad. Con esta receta saldrán dos capas gruesas en caso de utilizar el de 20 cm y entre 3 y 4 capas con el de 15 cm.

Aquí viene lo más complicado de la receta: no aconsejo hacerlo a mano, a mí nunca me sale. Mínimo ayudaos de una batidora con accesorio de varillas. En Thermomix, te ayuda la máquina. Aquí divido la receta para quienes tienen Thermomix y para los que utilizan batidora.

Para ThermomixColocamos la mariposa en las cuchillas, ponemos en el vaso los huevos, el azúcar y el azúcar vainillado. Programamos 6 min. a 37·C y velocidad 4. Cuando acabe, volvemos a programar 6 min a velocidad 4 sin temperatura. Añadimos la harina (tamizada), la pizca de sal (seguimos con la mariposa puesta) alrededor de la mariposa y programamos 4 segundos y velocidad 3. retiramos la mariposa, con una espátula intentamos quitarle la masa que podamos y terminamos de mezclar, haciendo movimientos envolventes con la espátula.

Para batidora con varillas:  los huevos, la pizca de sal, el azúcar blanco y el azúcar vainillado, en un bol, ponemos la batidora a velocidad media-alta, y con muchísima paciencia batimos, tenemos que batir hasta que la mezcla se vuelva blanca y casi triplique su volumen. Hablamos de unos 10-12 minutos sin parar.

Tiene que verse así, antes de seguir:




Cuando tengamos la mezcla en el punto, vamos añadiendo la harina (tamizada) y la pizca de sal. Mezclaremos con una espátula de silicona de manera delicada y con movimientos envolventes, ya que no queremos que se nos venga abajo la mezcla, seguiremos con los movimientos hasta que la harina se integre y no tengamos grumos. Cuanto más movamos, más posibilidades hay de que suba menos en el horno.




Variación: para que el bizcocho sea de chocolate, en vez de 160g de harina, ponemos 120g y añadimos 40g de cacao en polvo.

Una vez llegados a este punto, ponemos la mezcla en el molde (llenar siempre ⅔ del molde con la masa) y horneamos durante 20-25 minutos.

Para saber si está listo, pinchamos con un palito (los mejores los de madera, largos, para hacer brochetas) y si sale limpio, sacamos y desmoldamos sobre una rejilla. Si no sale limpio, seguid horneando, hasta que salga limpio.





Dejamos enfriar.





martes, 27 de marzo de 2018

Esta es mi receta de Torrijas, que luego no quiere decir que haya muchas otras variaciones, como al final del post veréis.

Para mi la torrija es al dulce, lo que la croqueta es al salado (y me quedo tan a gusto). Es un postre que mejor no mires lo que engorda y lo disfrutas... total, sólo se hace una vez al año (aunque confieso que alguna vez, no me preguntéis la razón, las he hecho el 1 de noviembre, para repetir).

Es un postre que siempre he visto en mi casa, de toda la vida y que soy capaz de comer sin límite, teniendo en cuenta, que soy más de salado.




Ingredientes

- Medio pan de pueblo, del día anterior, cortado en rebanadas de 1´5 cm, máximo 2 cm de grueso **

- 4 huevos L
- Medio litro de leche
- 3/4 de litro de aceite de oliva
- 1 taza de azúcar
- 1 cucharita de canela en polvo




**Sí, podéis utilizar una barra de pan, siempre que veáis que tiene una miga consistente. 

Incluso hay panaderías que venden pan especial para torrijas... a ver, sinceramente, os van a cobrar más por una barra normal y no, no hay diferencia (para mi gusto). 
Si estás pensando en utilizar pan de molde o del estilo que venden haciéndolo pasar por pan rústico... sal de mi blog, eso no es una torrija.

Elaboración


Cuando tengamos el pan cortado, podéis pedir que os lo corten en la panadería o ya lo venden cortado, volvemos a cortar las rebanadas por la mitad, para que no sean muy grandes, esto es a vuestro juicio.


Pon el aceite en una sartén con profundad y lo ponemos a calentar a fuego medio, vigilando la temperatura.

Seguimos, en un bol ponemos la leche y en otro batimos los huevos. 

Para saber si el aceite está listo, ponemos un trozo de pan a freír, hasta que esté dorado (luego desecharemos)

Cogemos una rebanada de pan, la sumergimos en leche unos segundos y luego pasamos al huevo, de ahí al aceite.


Preparamos una fuente o plato con papel absorbente


Cuando tenga un tono dorado, damos la vuelta y cuando este lado también esté dorado, retiramos al plato o fuente con papel.




Repetimos el proceso, hasta que terminemos el pan o consideremos que tenemos suficientes.




Mientras dejamos enfriar un poco, preparamos un plato con el azúcar y la canela, removemos para que se mezcle.

Cuando ya no quemen, empezamos a pasarlas por el azúcar con canela y depositamos finalmente en una fuente limpia, de nuevo con papel absorbente.




¡Listas para comer!

Es un postre muy sencillo de hacer y no es caro. 

Podéis acompañarlo con una bola de helado de nata, aunque con un vaso de leche ya están perfectas.
Al día siguiente estarán incluso más buenas, porque el azúcar tiende a hacerse sirope, lo único recordad taparlas con film transparente.

Otras variaciones posibles


1. Podéis poner la leche a calentar en un cazo con la piel de un limón y canela o naranja, dejándola infusionar, enfriar y bañar ahí el pan, le da otro toque buenísimo. Hay quien pone azúcar también, para mi gusto es demasiado dulce, pero si sois muy golosos adelante.


2.  Hacerlas al horno, en este caso, eliminamos el paso de freírlas. Las iríamos poniendo en una fuente, con papel de horno a una temperatura de 200 ºC, hasta que estén doradas. No es lo mismo, pero es una opción que engorda menos si quieres cuidar la dieta, pero necesitas darte el capricho sin sentirte culpable.


3. Sustituir el azúcar, por edulcorante. Sería una buena opción si tenemos en la familia alguien que no puede consumir azúcar. En este caso infusionamos la leche, añadiendo además el edulcorante y la canela. Resultando así prescindible el último paso.  


Aquí tenemos a una que no puede comer y por su cara, no lo entiende muy bien...




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