jueves, 22 de febrero de 2018

Glasé real... muchas veces he buscado la receta de glasé real y no entendía el punto de consistencia que tenía que darle o cómo utilizarlo.
Como sabéis estaba haciendo los cursos Wilton y el nº2, se dedica a esto. Y este es el resultado final.




¿Qué es el glaseado?

Es una técnica, que consiste en cubrir alimentos con una sustancia brillante, generalmente dulce. Lo podéis encontrar tanto en platos salados (ej: costillas glaseadas con miel y naranja) o en postres dulces (ej: galletas glaseadas)




¿Qué es el glase real?

Es una crema blanca y dura, hecha a base de clara de huevo batida suavemente con azúcar glas, se le puede poner unas gotas de zumo de limón.
Lo encontraréis en tartas, galletas y muchos dulces, bien con una textura suave (ej: en el mazapán) o textura dura (os enseñaré ahora a lo que me refiero)



Además de cubrir, se utiliza muchísimo en decoración, creando flores y figuras. Para esto, utilizaremos la manga pastelera y tendremos que dejar secar en una superficie antiadherente, siendo luego comestible.





Alternativas para prepararlo
En vez de utilizar claras de huevo frescas, se puede sustituir por merengue en polvo, evitando riesgos de salmonelosis, especialmente indicado si tenemos un encargo y queremos evitar problemas, lo podréis encontrar en tiendas de repostería creativa. O claras de huevo pasteurizadas y refrigeradas, listas para usar y que ya las podéis encontrar en supermercados cotidianos.

¿Cómo prepararlo?

Para obtener una consistencia firme.
- 3 cucharadas de merengue en polvo o 1 clara de huevo
- 400 g de azúcar glas tamizada. *
- entre 5 y 6 cucharadas de agua tibia (si hemos utilizado el merengue en polvo)

Elaboración

Opción con merengue en polvo:
Poner en un bol el azúcar y el merengue en polvo. Batir a velocidad baja hasta que se mezclen bien. Añadir las cucharadas de agua y batir de 7 a 10 min a velocidad media-baja, hasta que el glaseado pierde el brillo. 

Opción con clara de huevo:
Poner en un bol el azúcar y la clara de huevo. Batir de 7 a 10 min a velocidad media-baja, hasta que el glaseado pierde el brillo.

Obtendréis como unas 3 tazas.

La consistencia obtenida ha de ser la suficiente para que si metes una cuchara, esta se ha de tiesa.




Si la queremos más blanda, solo tendremos que ir añadiendo agua poco a poco y batir. Si nos ha quedado muy blanda, añadiremos más azúcar.

Se puede guardar hasta dos semanas en el frigorífico en un recipiente hermético. Para volver a utilizarla, le damos un golpe de batido hasta que recupere consistencia.

Notas personales

* El azúcar glas, no puede ser el que se obtiene utilizando Thermomix, no tritura el azúcar lo suficientemente fino y cuando mordamos, parecerá que masticamos arena (lo juro, lo he probado y no es agradable)

* Personalmente, no utilizo Thermomix para esto, será que no le he pillado el punto, pero se me viene abajo. Utilizo una batidora con accesorio de varilla o una máquina de varilla doble. Sueño con una KitcheAid, pero sinceramente, no todos tenemos una cocina americana, con isla y sitio para dar una boda.
De hacerlo a mano... si queréis ahorraros el gimnasio... es una opción.


Una vez que lo tengamos, podéis teñirlo a gusto y en función de lo que queráis hacer. 

Todas las decoraciones que hagáis, las podéis guardar hasta 2 y 3 meses en un lugar seco y hermético mejor, con lo cual, podéis hacerlas con tiempo y utilizarlas más adelante. No se ablandarán, ni se desharán.
Ponedlas en un sitio lejos de la luz, ya que podrían perder color




jueves, 15 de febrero de 2018

Hola! después de casi dos semanas sin publicar, vuelvo! la razón ha sido muy buena, diversos encargos que no me han dejado tiempo para sentarme delante del ordenador.

Esta semana os pongo por aquí la receta de lo que es, en mi opinión, la galleta perfecta. Razones:

- es fácil y perfecta para hacer con niños
- apenas pringa
- cuando las horneas, no se expanden mucho
- son perfectas para decorar (a esto dedicaré un post más adelante)
- sobre todo... son adictivas y no pararía de comerlas.




Con esta receta, saldrán entre 30-40 galletas, si tenemos un cortador de tamaño estándar (unos 4-5cm)

¿Empezamos?

Ingredientes para la masa

- 120 g de azúcar glas
- 400 g de harina de repostería
- 240 g de mantequilla sin sal
- 1 huevo tamaño "M" (sácalo de la nevera 1-2 horas antes)



Observaciones

* Cuando se habla de mantequilla a temperatura ambiente, je je, no es dejarla fuera de la nevera si estás en invierno a 8ºC, o totalmente derretida si estás en verano a 40ºC... Temperatura ambiente es, con textura de pomada

* Tamizar siempre tanto el azúcar glas, como la harina, para que se integre perfectamente y no se nos formen grumos


Elaboración

En un bol grande, con las varillas (bien a mano, con batidora o con máquina), ponemos la mantequilla y movemos, movimientos suaves, vamos añadiendo poco a poco el azúcar tamizado, cuidando que se integre perfectamente. 

Cuando lo tengamos, añadimos el huevo y seguimos moviendo, hasta que veas que la masa que se está formando es uniforme.

Ahora toca ir añadiendo de manera gradual el harina tamizada, para que sea más cómodo, podéis añadir en 3 tandas, hasta que no esté bien integrada, no se añade la siguiente parte. Todo siempre con movimientos suaves. Si llegada la última parte veis que os cuesta, podéis ayudaros de la mano.

Cuando tengáis la masa, veréis que no es pegajosa para nada, formad una bola compacta, ponedla en film transparente y al frigorífico, entre 20-25 minutos.


Precalienta el horno a 180ºC, prepara la bandeja con papel sulfurizado o vegetal, espolvoreando un poco de harina.

Corta 1/3 de la masa, deposita los 2/3 restantes en el frigorífico de nuevo, ¿razón? se pondría blanda y se pegaría al rodillo después.

Hay quien pone la masa entre dos papeles vegetales, yo directamente limpio a conciencia la encimera, espolvoreo harina y amaso con un rodillo. La plancha resultante de masa de galleta tiene que tener unos 5 mm de espesor. Yo me ayudo de unas anillas que tiene mi rodillo, así es todo más uniforme.




Corta la masa con el corta pastas, en concreto, estas son para una mesa dulce, cuya temática eran las mariposas. Deposítalas con cuidado en la bandeja preparada anteriormente y al horno. 




Tiempo, entre 10-12 minutos, si no habéis controlado el tiempo o le pedía a alguien que os las vigile porque estáis liados con algo, a la pregunta: ¿pero cómo sé si están o no? la respuesta es "cuando se empiecen a poner morenas por los bordes"



Sacadlas y ponedlas en una rejilla a enfriar (vale la del horno misma, puesta del revés)

Repetid proceso, hasta terminar la masa que tenéis en el frigorífico.
Cuando estén frías, metedlas en una caja y a disfrutar cuando queráis.




!Ya está!


Notas:

Esta  masa la podéis tener durante varios días en el frigorífico, incluso la podéis congelar, dividiéndola en 3 partes y liadas bien en film transparente, durante 1 mes.




jueves, 1 de febrero de 2018

Como comentaba en mi presentación del blog, aprovechando un poco que no sé qué hacer con mi vida o sí lo sé… más o menos, pero da todo un poco de miedo…, he decidido formarme un poco en pastelería, concretamente en decoración, porque lo mío siempre han sido las masas y los sabores, pero la paciencia en las florituras no y soy la primera en ver los defectos… Pero, tengo que decir que he descubierto un mundo que me fascina y sobre todo, que se está perdiendo y no está valorado.

He hecho algún curso de fondant para saber qué hacía mal (de este os hablaré pronto), porque no me quedaba como en los vídeos y fotos que sube la gente en internet, luego algo hacía mal, pero reconozco que el curso Wilton, no tiene nada que ver.



Un poco de historia

Wilton nació en 1929 en Illinois, EEUU, un repostero se dio cuenta de que las amas de casa no tenían herramientas (sí, digo herramientas, porque cuando empiezas en este mundo, tu cocina se transforma en un taller) para crear pasteles en casa, salvo los moldes de toda la vida, así que empezaron a vender boquillas y demás utensilios para repostería, a un precio asequible para las casas. 

Poco a poco esta marca se ha convertido en el líder en manualidades alimenticias y forma parte de una de las empresas más potentes de EEUU.

En Barcelona, puedes obtener los diplomas en Manenas, que son instructores capacitados por Wilton y son un verdadero encanto, además tener una larga trayectoria. Se puede hacer el curso de manera intensiva o uno por semana, en total son 4 cursos.



Os voy a hablar del primero: Decoración con glaseado de Mantequilla.

Es para principiantes, si sois de los que tenéis pánico a la manga pastelera (como yo), se os viene abajo la nata, nunca os salen las cenefas, no tenéis ni idea de qué hacer y paras qué son las formas de las boquillas… este es vuestro curso.

Aprendí:

- cómo ha de ser la consistencia adecuada de un glaseado para decorar
- usar la manga pastelera, sus diferentes posiciones
- glasear y decorar pasteles
- boquillas
- líneas, cenefas, bordes, letras…
- 6 flores elementales
- transferir imágenes






Tengo que decir, que la crema de mantequilla para mi es algo pesada, por lo tanto en Manenas, me enseñaron que se puede hacer también con nata.




Te facilitan todo el material, te dan una caja con lo que necesitas y te la llevas a casa para ti, menos el bizcocho del último día que te lo traes tú de casa. El diseño para la tarta es libre, puedes hacer lo que quieras, utilizando siempre lo que has aprendido (está claro). Además al final de cada curso, te dan un diploma acreditativo. 

Esta es la tarta que realicé al final del curso, os aseguro que no pensé ser capaz de hacer esto, en 2 días. Bizcocho genovés, con relleno de arándanos y cobertura de nata.




Quiero que sepáis que no me llevo nada por hablar de Wilton o de Manenas, solo quiero compartir aquí que hay que perder miedos y si algo te gusta de verdad, pide ayuda, aprende y mejora. 



Al final, para mí hacer pasteles es algo que me relaja y la decoración ha pasado de ser mi bestia personal a ser parte de la relajación. Decorar con manga pastelera es todo un arte, necesita tiempo, necesita mucho cariño, ganas e ilusión.




Follow Us @aguedacakeexperience